Esta es una de las consultas que más recibimos.
Con frecuencia, mujeres y hombres nos escriben con preocupación porque la Fiscalía General de la Nación les ha solicitado acercarse a sus instalaciones —o conectarse de manera virtual— para rendir un interrogatorio. La sola palabra suele generar angustia, dudas y muchas preguntas: ¿estoy obligado a ir?, ¿me pueden capturar?, ¿qué debo decir?, ¿puedo ir sin abogado?
- ¿Qué es un interrogatorio?
El interrogatorio es un acto de investigación que puede realizar la Fiscalía cuando una persona está siendo investigada, pero aún no se le ha formulado imputación.
En este, la Fiscalía busca obtener información directamente de la persona indiciada sobre unos hechos que son materia de investigación.
Ahora bien, que la Fiscalía cite a una persona a interrogatorio no significa, por sí solo, que exista una condena, ni que ya haya una responsabilidad penal definida. Significa que hay una investigación en curso y que la autoridad quiere escuchar —si la persona así lo decide— su versión sobre los hechos.
En todo caso, quien sea citado a rendir interrogatorio tiene derecho a comparecer acompañado de un abogado. Esta asistencia no constituye un simple formalismo: permite revisar el contexto de la citación, comprender el alcance de la investigación, proteger los derechos de la persona investigada y definir, antes de cualquier actuación, la estrategia jurídica más conveniente.
- ¿Es obligatorio asistir a un interrogatorio?
La asistencia al interrogatorio es voluntaria.
Sí, contrario a lo que muchas personas creen, no es obligatorio rendir interrogatorio. Esto se relaciona con uno de los derechos más importantes de cualquier persona involucrada en un proceso penal: el derecho a guardar silencio.
Por eso, la Fiscalía solo puede interrogar a la persona investigada si esta decide renunciar a su derecho a guardar silencio y acepta declarar.
Esto no significa que la citación deba tomarse a la ligera. Aunque rendir interrogatorio no sea obligatorio, recibir una citación de la Fiscalía sí debe ser atendido con seriedad. Lo recomendable es no improvisar, no acudir sin preparación y, sobre todo, no tomar decisiones sin conocer previamente el alcance de la investigación.
Hay casos en los que rendir interrogatorio puede ser útil para aclarar hechos, aportar contexto o incluso evitar interpretaciones equivocadas. Pero también hay casos en los que guardar silencio puede ser la decisión más prudente. Todo depende de la situación concreta.
- ¿Qué pasa si no asisto al interrogatorio?
Si la persona decide no rendir interrogatorio, la Fiscalía no contará con esa versión como parte de sus actos de investigación.
Sin embargo, esa decisión no puede entenderse como una aceptación de responsabilidad penal. Guardar silencio es un derecho, no una confesión. Por eso, la no asistencia o la decisión de no declarar no puede ser utilizada, por sí sola, como una prueba de culpabilidad.
Aun así, es importante entender que la investigación puede continuar. La Fiscalía puede seguir recolectando otros elementos, escuchando testigos, solicitando documentos o practicando otros actos investigativos. Por eso, aunque el interrogatorio sea voluntario, la estrategia frente a la citación debe tomarse con cuidado.
Algunos consejos
- Consulta a un abogado antes de tomar cualquier decisión.
- No asistas sin conocer el contexto de la citación. Antes de acudir, es importante saber, en la medida de lo posible, por qué hechos te están citando, en qué calidad compareces y cuál es el estado de la investigación.
- No declares solo por “salir rápido del tema”. Muchas personas creen que dar explicaciones inmediatas siempre ayuda, pero en materia penal cada palabra puede tener consecuencias. Una declaración mal preparada puede terminar generando más dudas que respuestas.
- Mantente atento a las comunicaciones de la Fiscalía. Aunque tengas derecho a guardar silencio, es importante no ignorar las citaciones o requerimientos. Lo recomendable es responder de manera adecuada, preferiblemente a través de tu abogado.
En conclusión, recibir una citación a interrogatorio no debe generar pánico, pero tampoco debe manejarse con ligereza. Lo más importante es entender que tienes derechos, que no estás obligado a declarar y que cualquier decisión debe hacer parte de una estrategia jurídica seria y bien pensada.
Si recibiste una citación a interrogatorio, no tomes decisiones desde el miedo ni desde la improvisación. Contáctanos: revisamos tu caso, te explicamos con claridad cuáles son tus derechos y te acompañamos a definir la mejor estrategia jurídica según tu situación concreta. Cada caso es distinto, y por eso es importante contar con una asesoría oportuna, seria y orientada a proteger tus intereses desde el primer momento.